Saltar al contenido
MisLibrosTexto
Ad

Página — Literatura Sin nivel (pág. 110)

📄 otro literatura 🎓 otro Referencia Perú 🇵🇪 PE 🗣 Español
Página 110
110 de 154
Página 110 de Arguedas, entre el fuego y el amor : textos seleccionados para estudiantes de Educación Básica · 2021
Anterior Página 110 / 154 Siguiente
literatura

Solución no disponible aún

Esta página está en proceso de revisión.

Pídela y la resolveremos antes. Sin registro.

¿Te fue útil esta página?
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 2008 caracteres

pisonayes se cubrian de tierra en la altura y su resplandor se apagaba. Dentro de la lengua de polvo las muias y la gente avanzábamos en marcha jubilosa. Cruzábamos chapoteando los acequiones y los charcos, arrastrábamos por un instante a los transeuntes o los incorporábamos a la danza.

Las mujeres llegaron a los límites de la casa-hacienda, al camino empedrado. Ellas pasaron frente a las rejas sin mirar siquiera hacia el parque. Deseaban entrar al caserio, al polvoriento barrio de los indios colonos inmediatamente. Pero yo miré los corredores de la gran residencia, mientras corria tras de la comisión. Las mujeres levantaron la voz, aún más, junto a las rejas; fue ésa la única advertencia. En los extremos de los corredores, dos mestizos de botas y de grandes sombreros alones, se arrodillaron con fusiles en las manos. Un hombre vestido de blanco estaba de pie en la última grada de la escalinata; vio pasar a las cholas sin hacer ningún ademán,con aparente tranquilidad.

Llegamos a la"ranchera"; entramos a la carrera, y cantando todavia, a la agria callejuela.

Las puertas de todas las chozas permanecieron cerradas.

—iNo han de salir, acaso? iNo han de salir ahora? iQué va a suceder, Dios santo? —me preguntaba, contemplando los techos deshilachados y renegridos de las pequeñas casas.

— jSalid, madrecitas!\mathrm{i}\mathrm{O}\mathrm{s} traemos sal!—gritó en quechua una de las chicheras.

—jMamachakuna! jMamachakuna!52 —llamó otra.

El silencio continuó. Las mujeres empezaron a mirar a todos lados,con los semblantes escrutadores y llenos de odio, mientras algunas descargaban las muias.

一 i P\text{im} manchachinku, merdas?(iQuién las asusta...?)—exclamóla guia. Su voz casi varonil, llena de amenaza, vivificó el caserío.

—iPim manchachinku, merdas?—repitió la pregunta. Avanzó violentamente hacia una puerta y la hundió con el hombro.

-\mathsf{j}\mathsf{A}\mathsf{u} mamacita! jAu mamacita! —gimieron mujeres y ninos en el oscuro interior de la choza.

52 Madrecitas.

110

Ad

Otros libros recomendados

Ver todos →
Ad

Usamos cookies propias y de terceros para personalizar contenido, mostrar publicidad y analizar el tráfico. Las cookies necesarias siempre están activas.