Lee las anécdotas que cuentan la niña y el niño. Fíjate cómo usan los regionalismos y el lenguaje informal.
- Lectura de la primera anécdota (la niña): narra una visita al mercado con su papá para comprar pescado. Allí ve a dos señores cargando un pescado enorme y plateado; ella corre para verlo de cerca y los pescadores le dicen: «¡Esa cara de la “churre”!».
- Identificación de regionalismos: «churre» es un peruanismo que significa ‘niño o niña pequeño’. Es una palabra propia del habla coloquial peruana.
- Identificación de lenguaje informal: expresiones como «largote», «de cerquita», «¡Esa cara de la “churre”!» y «no salía de mi asombro» son propias del registro informal y familiar.
- Lectura de la segunda anécdota (el niño): cuenta un paseo con su tía Lita y sus compañeros de segundo grado a un campo recreacional. A la hora del almuerzo les sirven pollo a la brasa; como estaba duro, la tía hace fuerza con el cuchillo y el pollo «voló» al plato de un compañero. Todos ríen y el amigo, muy educado, le devuelve la pierna de pollo a la tía.
- Identificación de lenguaje informal: «pollo a la brasa», «voló» (entre comillas, con sentido figurado), «nos echamos a reír», «un poco duro» son expresiones coloquiales usadas entre familiares y amigos.
- Reflexión final: el lenguaje informal se emplea con familiares, amistades y personas allegadas; los regionalismos son palabras propias de una zona o país, como «churre» en el Perú.
Las anécdotas usan regionalismos peruanos («churre») y expresiones informales («de cerquita», «voló», «nos echamos a reír») porque se cuentan entre personas cercanas.

