En la imagen dos personas toman una muestra del agua de un río con equipo de medición. Reflexiona: ¿el agua del río es limpia? ¿Qué podría contener?
Respuesta orientativa (pensamiento científico):
- A simple vista, el agua del río parece "limpia", pero la claridad no garantiza pureza: existen contaminantes que no se ven a simple vista.
- El agua superficial puede contener:
- Materia en suspensión: barro, arcillas, sedimentos, hojas y restos orgánicos.
- Microorganismos: bacterias (por ejemplo, Escherichia coli), virus y parásitos provenientes de descargas cloacales o de animales.
- Sustancias químicas: fertilizantes, pesticidas, detergentes, aceites y metales pesados arrastrados desde zonas agrícolas o urbanas.
- Basura y residuos sólidos que flotan o se acumulan en el fondo.
- Por eso las personas de la fotografía usan trajes de protección, casco y un instrumento de medición (sonda o medidor portátil): evalúan parámetros como pH, turbidez, oxígeno disuelto y temperatura para decidir si el agua es apta o requiere tratamiento.
El agua del río no está limpia en sentido técnico; puede contener sedimentos, microorganismos patógenos y contaminantes químicos, aunque sean invisibles a simple vista.
