Síntesis de la lectura sobre desarrollo, migración y urbanización en el Perú.
El punto de partida (época colonial): el país aparece dividido en dos mundos. La población indígena quedó confinada a la sierra, mientras la población blanca se instaló en Lima y en ciudades costeras. El texto cita la idea de que "el mar le dio la espalda al Ande", es decir, la costa miraba al exterior y la sierra quedó marginada. Se sumaban tasas altas de fecundidad y mortalidad, por lo que el crecimiento poblacional era lento y con picos de mortalidad por epidemias y cataclismos.
El cambio de la segunda mitad del siglo XX: en un contexto de expansión capitalista centrada en la exportación de minerales y en la industrialización por sustitución de importaciones, el Estado implementó programas de educación, salud y saneamiento. Estas medidas redujeron la mortalidad; al mismo tiempo aumentaba el número de mujeres en edad reproductiva, con lo que la fecundidad se mantuvo alta. Resultado: crecimiento poblacional acelerado.
Desarrollo desigual del territorio: la industria nacional se localizó casi por completo en la franja costera, sobre todo en Lima. Hubo esfuerzos de diversificación industrial (agroindustria, refinación de petróleo, harina y aceite de pescado, química básica, metalurgia y siderurgia) e inversión en infraestructura de transporte, comunicaciones y en el sector minero.
La sierra abandonada: la inversión en la sierra fue casi nula, salvo la minería, que operaba como enclave económico (extrae y exporta sin dejar desarrollo local). Se sumaron falta de inversión, mercado escaso, altas tasas de fecundidad rural, agotamiento de suelos por sobrecultivo y pastoreo excesivo, y abandono de tecnologías autóctonas. Consecuencia: estancamiento de la sierra y expulsión masiva de su población hacia las ciudades costeras.
Testimonio de Nelson Manrique: hacia la década de 1940 se rompió la relación hombre-suelo en el Perú. El crecimiento de la población rural superó la capacidad de la tierra disponible, desatando la crisis del agro en las áreas más atrasadas. Esta crisis precipitó una gran oleada migratoria que en los 50 años siguientes transformó radicalmente la sociedad peruana.
La lectura explica la urbanización peruana como resultado de la segregación colonial, la inversión concentrada en la costa, el estancamiento de la sierra y la crisis agraria de 1940, que empujó una migración masiva del campo a la ciudad.
