La actividad de la página consiste en comprender los instrumentos náuticos del siglo XV y las dos tradiciones de navegación heredadas por los marinos ibéricos.
- La brújula permitía conocer el rumbo porque su aguja imantada siempre señalaba el norte, facilitando la travesía de "altura" (navegar lejos de la costa).
- El astrolabio servía para medir la altura de las estrellas sobre el horizonte, lo que permitía calcular la latitud geográfica y orientarse sin puntos de referencia en tierra.
- La cartografía ptolemaica, basada en el Almagesto (siglo II d. C.), proporcionó mapas descriptivos del mundo conocido (Europa, Asia, África y los mares Mediterráneo e Índico).
- Los ibéricos heredaron dos tradiciones: la mediterránea, basada en la brújula y los derroteros detallados; y la nórdica o atlántica, más empírica, sin cartas de navegación, apoyada en la observación de mareas, vientos, niebla y en los sondeos costeros.
La navegación del siglo XV combinó instrumentos de orientación (brújula y astrolabio) con la tradición cartográfica ptolemaica; los marinos ibéricos unieron la tradición mediterránea (brújula y derroteros) con la práctica empírica nórdica (sondeos, mareas y experiencia directa).
