Lectura del poema
'Un distraído perro de Alicante encontró una mañana un par de guantes. Y como de ellos no sabía el uso... ¡en las patas traseras se los puso! ¡Qué distraído el perro de Alicante!
Y la noche, con luna menguante, tuvo otro encuentro muy interesante: esta vez con un par de zapatos amarillos, con cintas y tacos. ¡Qué distraído el perro de Alicante! Se los calzó en las patas de adelante y siguió su camino un poco tambaleante.
Y así fue que encontró un pantalón, un sombrero y un viejo trombón.
Con pantalón, sombrero y unos guantes, con zapatos en las patas de adelante... De que era un perro nadie se dio cuenta, pues ninguno lo miró de forma atenta...
¿Quién es más distraído que el perro de Alicante?' Beatriz Doumerc









