El tigre sostuvo la piedra por muchas horas, hasta que ya
no pudo más y le abandonaron las fuerzas. Soltó la piedra,
esperando que le cayera encima y nada pasó. Entonces, se
dio cuenta de que una vez más había caído en la trampa
de su compadre conejo. Más furioso, partió en su busca
Un día, el tigre se escondió en la casa del conejo para
sorprenderlo a su llegada. El conejo llegó y alcanzó a
ver unas huellas extrañas en la entrada. Para comprobar
sus sospechas, dijo en voz muy alta: "Mi bohío, mi bohío;
¿cómoestá hoy mi bohio?" El tigre se quedó quietecitoyno
dijo nada. El conejo exclamó: "¿Qué le pasará a mi bohio?
Alguien debe haber entrado ahí; cuando no hay nadie,
siempre me contesta”. Y repitió su pregunta: "Mi bohío, mi
bohío, ¿cómo está hoy mi bohío?”. El tigre, con una voz
suavecita, dijo: “Ven, querido dueño, entra sin miedo, aquí
no hay nadie". El conejo, riéndose de su compadre tigre,
le dijo: "Los bohios no hablan”. Y corrió a esconderse en el
bosque para librarse de la furia de su compadre. El tigre se
puso más furioso al darse cuenta de su estupidez y juró
que se vengaría de su pícaro compadre
Otra ocasión, cuando el conejo estaba pescando en el
río al anochecer, llegó silenciosamente el tigre, y le dijo
con amenazadora voz: “¡Ahora sí no se me escapará!
¡Lo agarraré y me lo comeré!” El conejo sonrió y le dijo
tranquilamente: “Compadre, qué inoportuno; justo
estaba por sacar ese enorme queso que está en el fondo
del río para invitarlo a cenar!” El tigre, que era muy
goloso y siempre quería la comida para él solo, al oírlo, le
preguntó que dónde estaba el queso. El conejo le señaló
una enorme bola blanca que se veía en el río. El tigre quiso
sacar el queso para comérselo con la sopa de conejo que
pensaba preparar, pero no sabía cómo hacerlo. El astuto
conejo se dio cuenta y dijo que lo ayudaría. Le indicó que
no podría llegar al fondo si no se amarraba una piedra
que lo ayudara a hundirse. El tigre, que ya se relamía los
bigotes pensando en el banquete que se daría, siguió sus
instrucciones. Con ayuda del conejo, se amarró una gran
piedra al final del rabo y se lanzó al rio.
c
bohío. Casa construida con
plantas o ramas de árboles,