Las ranas: cierre del fragmento con intervención del Coro
Solución — Página 247
Lengua Y Literatura · 8 EGB · 2025
Las ranas (cierre del fragmento)
TABERNERA PRIMERA: Y ajos sin cuento.
DIONISOS: Tú deliras, mujer; no sabes lo que dices.
TABERNERA PRIMERA: ¿Creías que no te iba a conocer? Pues aún no he dicho nada de aquella enormidad de pescados.
TABERNERA SEGUNDA: Ni de aquel queso fresco que se me tragó ¡pobre de mí! con cesto y todo; y cuando le exigí el pago me lanzó una mirada feroz y empezó a mugir.
JANTIAS: Esas son cosas suyas; en todas partes hace lo mismo.
TABERNERA SEGUNDA: Y desenvainó su espada como un energúmeno.
TABERNERA PRIMERA: ¡Ay! Sí.
TABERNERA SEGUNDA: Nosotras espantadas nos subimos de un salto al sobradillo, y él se escapó llevándosenos las cestas.
JANTIAS: Eso es muy propio de él. Pero no debías de haberlo dejado así.
TABERNERA PRIMERA: Anda, llama a Cleón, nuestro protector.
TABERNERA SEGUNDA: Y tú, trata de hallar a Hipérbole, para que nos las pague todas juntas ese bribón.
TABERNERA PRIMERA: ¡Maldito gaznate! ¡Mi mayor placer sería majarte con un canto esas muelas con que devoraste mis provisiones!
TABERNERA SEGUNDA: Yo quisiera arrojarte al abismo.
TABERNERA PRIMERA: Y yo, segarte con una hoz esa condenada garganta, por donde pasaron mis ricos pescados. Voy en busca de Cleón para que te cite hoy mismo a juicio y desenrede este embrollo.
(Se van.)
DIONISOS: Que me muera si no es verdad que quiero a Jantias como a las niñas de mis ojos.
JANTIAS: Te veo, te veo. Te excusas de hablar más. No quiero hacer de Heracles.
DIONISOS: ¡Oh, no digas eso, Jantias mío!
JANTIAS: ¿Pero, cómo he de poder pasar por el hijo de Alcmena, yo, un esclavo, un mortal?
DIONISOS: Vamos, ya sé que estás enfadado y no te falta razón: aunque me pegases no te replicaría. Mira, si en adelante vuelvo a quitarte estos atavíos, haga el cielo que seamos exterminados yo, mi mujer, mis hijos, toda mi casta.
JANTIAS: Recibo tu juramento, y acepto el papel de Heracles con esa condición.
CORO
Ahora, después de haber vestido de nuevo tu traje de Heracles, tienes que aparentar juveniles bríos y lanzar torvas miradas a ejemplo del dios que representas; pues si representas mal tu papel y te muestras flojo o cobarde, volverás a cargar con el ropaje del esclavo.
JANTIAS: Os agradezco el consejo, amigos míos; pero eso ya lo tenía yo pensado. Si la cosa va bien, ya veréis cómo quiere volver a desnudarme; lo tengo previsto; sin embargo, no por eso dejaré de manifestarme fuerte y arrogante, y de mirar con el gesto avinagrado del que mastica orégano. Llegó a lo que parece el momento de obrar, pues oigo rechinar la puerta.
Aristófanes
Glosario
- bribón. Persona astuta que usa artimañas para engañar.
- embrollo. Situación o asunto confuso, desordenado, problemático.
- torvas. Fiera y terrible.
Competencia digital
Diviértete viendo esta adaptación de 'Las ranas'. Visita: lynk.ec/8y41
Glosario
- bribón: Persona astuta que usa artimañas para engañar
- embrollo: Situación o asunto confuso, desordenado, problemático
- torvas: Fiera y terrible
- atavíos: vestiduras o adornos
- gaznate: garganta o conducto por el que pasan los alimentos
- Cleón: político ateniense del siglo V a.C. famoso por su demagogia, blanco de las críticas de Aristófanes
- Hipérbole: político ateniense, sucesor de Cleón, también satirizado en obras cómicas
- • Ver pág. 246
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TABERNERA PRIMERA: Y ajos sin cuento. DIONISOS: Tú deliras, mujer; no sabes lo que dices.
TABERNERA PRIMERA: ¿Creías que no te iba a conocer? Pues aún no he dicho nada de aquella enormidad de pescados.
TABERNERA SEGUNDA: Ni de aquel queso fresco que se me tragó ¡pobre de mí! con cesto y todo; y cuando le exigí el pago me lanzó una mirada feroz y empezó a mugir.
JANTIAS: Esas son cosas suyas; en todas partes hace lo mismo.
TABERNERA SEGUNDA: Y desenvainó su espada como un energúmeno.
bribón, Persona astuta que usa artimañas para engañar. embrollo, Situación o asunto confuso, desordenado, problemático.
torvas. Fiera y terrible,
R Competencia digital
a Diviértete viendo esta TABERNERA PRIMERA: ¡Ay! Sí. adaptación de'Las ranas; TABERNERA SEGUNDA: Nosotras espantadas nos subimos de un Visita: salto al sobradillo, y él se escapó llevandosenos las cestas. lynk.ec/8y41
JANTIAS: Eso es muy propio de él. Pero no debias de haberlo dejado asi. TABERNERA PRIMERA: Anda, llama a Cleón, nuestro protector.
TABERNERA SEGUNDA: Y tú, trata de hallar a Hipérbole, para que nos las pague todas juntas ese bribón.
TABERNERA PRIMERA: ¡Maldito gaznate! ¡Mi mayor placer sería ma- jarte con un canto esas muelas con que devoraste mis provisiones!
TABERNERA SEGUNDA: Yo quisiera arrojarte al abismo.
TABERNERA PRIMERA: Y yo, segarte con una hoz esa condenada garganta, por donde pasaron mis ricos pescados. Voy en busca de Cleón para que te cite hoy mismo a juicio y desenrede este embrollo.
(Se van.)
DIONISOS: Que me muera si no es verdad que quiero a Jantias como a las niñas de mis ojos. JANTIAS: Te veo, te veo. Te excusas de hablar más. No quiero hacer de Heracles. DIONISOS: ¡Oh, no digas eso, Jantias mío!
JANTIAS: ¿Pero, cómo he de poder pasar por el hijo de Alcmena, yo, un esclavo, un mortal?
DIONISOS: Vamos, ya sé que estás enfadado y no te falta razón: aunque me pegases no te replicaría. Mira, si en adelante vuelvo a quitarte estos atavíos, haga el cielo que seamos exterminados yo, mi mujer, mis hijos, toda mi casta.
JANTIAS: Recibo tu juramento, y acepto el papel de Heracles con esa condición. CORO:
Ahora, después de haber vestido de nuevo tu traje de Heracles, tienes que aparentar juveniles bríos y lanzar torvas miradas a ejemplo del dios que representas; pues si representas mal tu papel y te muestras flojo o cobarde, volverás a cargar con el ropaje del esclavo.
JANTIAS: Os agradezco el consejo, amigos míos; pero eso ya lo tenía yo pensado. Si la cosa va bien, ya veréis cómo quiere volver a desnudarme; lo tengo previsto; sin embargo, no por eso dejaré de manifestar- me fuerte y arrogante, y de mirar con el gesto avinagrado del que mastica orégano. Llegó a lo que parece el momento de obrar, pues oigo rechinar la puerta.
Aristófanes
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