Saltar al contenido
MisLibrosTexto
Ad
Crianza para la libertad. Libro para las familias. Fase 2  Libro de Educación Preescolar Grado 1°, 2°, 3°  Ciclo Escolar 2025 - 2026

Página — Crianza Para La Libertad 1 años (pág. 64)

📄 otro crianza para la libertad 🎓 preescolar · 1° Inicial México 🇲🇽 MX 🗣 Español
Página 64
64 de 179
Página 64 de Crianza para la libertad. Libro para las familias. Fase 2  Libro de Educación Preescolar Grado 1°, 2°, 3°  Ciclo Escolar 2025 - 2026
Anterior Página 64 / 179 Siguiente
crianza para la libertad

Solución no disponible aún

Esta página está en proceso de revisión.

Pídela y la resolveremos antes. Sin registro.

¿Te fue útil esta página?
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 2505 caracteres

La familia puede o no ser un espacio seguro para ellas, aunque éstas no tienen por quéafrontar solas la tarea de educar para erradicar las violencias.

Partiendo de lo anterior, todas las personas,ya sea directa o indirectamente, podemos y tenemos la responsabilidad de contribuir a que las nineces vivan dignamente, libres de violencias y rodeadas de relaciones que las conduzcan hacia lo que algunas comunidades indígenas llaman Allin Kghawana ("buena manera de vivir") (Quijano, 2014, p. 19),una alternativa de existencia y convivencia social posible si rechazamos desigualdades,discriminaciones, agresiones o cualquier otra forma de violencia en nuestras relaciones personales, familiares y sociales.

Bien vivir y buen vivir son términos que en particular la población indigena en América Latina utiliza para nombrar una forma de vivir diferente a la que se ha impuesto en la sociedad. El buen vivir es, probablemente, una de las propuestas más antiguas de las comunidades caracterizada por un modo de ser legítimamente justo y digno (Quijano, 2014, p. 19).

Quienes estudian el tema de las violencias aseguran que éstas son formas de relación aprendidas, así que partamos del hecho de que, incluso antes de nacer, las personas ya están inmersas en distintas formas de violencia.Las condiciones de vida y prácticas de crianza de sus familias son el reflejo de las formas de convivencia adoptadas por sus comunidades y sociedades y, por tanto, es probable que las prácticas de crianza y convivencia repliquen diferentes violencias con las nineces (Barudy Labrin, 2001). Pero, además, en lo cotidiano, se genera la sensación de que estas formas violentas son los únicos paradigmas para relacionarse y que será así siempre, es decir, se normalizan las experiencias violentas (González, 2011) cuando en realidad pueden formarse relaciones de buen trato con uno mismo, otras personas y la naturaleza; re

lacionarnos de formas amorosas a partir del reconocimiento, la empatía, interacción socialmente igualitaria, comunicación, negocición y justicia social (Ceballos et al., 2011).Esto es esencial para la vida, pues como senala Paulo Freire, la educación por sí sola no cambia el mundo, pero puede generar nuevas comprensiones del mundo que impulsen la disposición para cambiarlo (Freire,1992, pp. 50 y 176), lo cual significa que, al educar y criar, no sólo importa que las nineces amplien sus conocimientos, sino también que se transformen como personas.

63

?

![](page=0,bbox=[625, 565, 1103, 1436])

Ad

Otros libros recomendados

Ver todos →
Ad

Usamos cookies propias y de terceros para personalizar contenido, mostrar publicidad y analizar el tráfico. Las cookies necesarias siempre están activas.