A partir del ejemplo de Omar y Antonia, explica qué acciones relacionadas con actitudes hospitalarias llevan a cabo en lo cotidiano y dialoga sobre experiencias en las que, además de reconocer malestares o emociones en otros, reflexionen sobre las acciones que realizaron o pudieron realizar para ayudar y dar soporte a otros y otras.
- Identifico la emoción del otro: Antonia observa que Omar llora en una esquina del patio durante el recreo; reconoce en él tristeza y miedo.
- Me acerco y pregunto: Antonia se aproxima, lo saluda y le pregunta su nombre y por qué llora. La hospitalidad empieza por acercarse y escuchar.
- Escucho sin juzgar: Omar explica que cree que sus papás lo abandonaron. Antonia no lo interrumpe ni minimiza lo que siente.
- Ofrezco consuelo con palabras claras: Antonia le dice que no esté triste y le explica que sus papás volverán cuando acaben las clases, porque a ella también le pasó y su mamá y su hermana se lo explicaron.
- Acompaño con el cuerpo: Antonia le toma la mano. El contacto y la presencia física son una acción hospitalaria concreta.
- Acción cotidiana: en el salón, el recreo o la casa puedo hacer lo mismo: notar cuando alguien está triste, acercarme, preguntar, escuchar y acompañar.
Respuesta orientativa: Las acciones hospitalarias cotidianas son observar, acercarse, preguntar, escuchar sin juzgar, consolar con palabras y acompañar con la presencia. En el caso de Omar y Antonia, Antonia reconoce el llanto, se acerca, le pregunta su nombre, lo escucha, le explica que sus papás volverán y le toma la mano. En mi experiencia puedo recordar cuando un compañero se quedó solo en el recreo: me acerqué, lo invité a jugar y le pregunté qué le pasaba, y eso lo ayudó a sentirse acompañado.









