Canalizar las emociones mediante el arte y el deporte provee un espacio de convivencia en comunidad, además de ofrecer actividades muy valiosas que promueven maneras saludables de expresar las emocionalidades de las infancias.
También es posible crear una red con el personal de la escuela donde asisten las nineces (educadora, especialistas, psicólogos y o psicólogas) o con quienes realizan pláticas y talleres de apoyo para las familias sobre el conocimiento y la comprensión de las emocionalidades en las infancias. La intención de esta red debe ser comunicar los cambios que ocurren en la vida de ninas y ninos con el propósito de explicar su comportamiento y obtener ayuda de educadoras y personal del plantel.
A fin de enfrentar de mejor forma los conflictos en las familias se pueden realizar círculos de convivencia en casa para hablar y tomar
acuerdos relacionados con las actividades en las que deben participar las infancias (banarse, ir a la escuela o ayudar con los quehaceres); así, las nineces tendrán una idea clara de sus acciones cotidianas.
El camino hacia el reconocimiento y la expresión de las emocionalidades de manera saludable es largo y permanente, por lo que existe la posibilidad de redirigir la relación con las emociones tantas veces como sea necesario a lo largo de la vida.
Priorizando la idea de que las emociones no deben ser silenciadas se insiste en la idea de condenar todo acto que pretenda restringirlas o darles un género, una edad y un lugar.
El reconocimiento y la expresión de las diversas emocionalidades en las infancias es un punto crucial para la salud mental de las y los mexicanos, en la transformación hacia una sociedad respetuosa, libre y hospitalaria.
141

Vea "Los lenguajes de los ninos - Experiencia de Cuerpo Sonoro en Rionegro" en este enlace:
bit.ly/4h30T3v