La página no contiene ejercicios escolares: es orientación pedagógica del proyecto ¡Me lo contó un pajarito! (páginas 48-49 del libro). Se explica sección por sección.
Cierre del punto de partida (continuación de la página anterior)
- Al hablar de los personajes y lugares representados, la docente recoge cualquier otra información relevante que el grupo ofrezca.
- Opcionalmente se crea un tendedero para exponer los dibujos y hablar sobre ellos: cada niña o niño explica qué representó y comparte un fragmento de su leyenda, cuento, fábula, historia o relato comunitario.
- Se aprovecha para que hablen de lo que sintieron al observar y escuchar las producciones, y para conocer cómo supo cada estudiante esa historia y quién se la contó.
- Se comenta que los cuentos, relatos, leyendas e historias que comparten personas de la comunidad permiten conocer saberes, tradiciones y costumbres que permanecen en el tiempo; es ideal que la docente narre un relato de su territorio y, al terminar, pida identificar qué sensación provocó y qué aspectos se relacionan con el entorno comunitario (lugar donde se desarrolla, personajes que aparecen, entre otros).
Planeación
- Que las niñas y los niños tomen decisiones sobre lo que harán: la ruta de trabajo se plasma en un portafolio visible para todxs.
- Emplear un calendario para organizar el trabajo y llevar un orden puntual de las acciones; así registran avances y saben qué falta por hacer.
- Usar también los otros materiales que componen los nuevos LTG (Libros de Texto Gratuitos) para educación preescolar.
- Puntos sugeridos del plan: (a) recolectar, preguntar e investigar sobre las narraciones de la localidad —¿cómo podemos conocer más narraciones?, ¿dónde encontraríamos información?, ¿a quiénes podemos recurrir en busca de apoyo?—; (b) compilar las narraciones en un portafolio; (c) acordar en comunidad de aula las narraciones que se incluirán en la presentación del teatro kamishibai; (d) construir el teatro kamishibai con elementos al alcance (papel, cartón, objetos reciclados o disponibles en aula, escuela o comunidad); (e) dibujar las imágenes que representan las narraciones seleccionadas y guardarlas en el portafolio.
Respuesta: La planeación es participativa (portafolio + calendario) y sigue cinco pasos que van de recolectar relatos a dibujar las escenas del kamishibai.
¡A trabajar!
- Invitar a niñas y niños a pensar y proponer dónde o a quién acercarse para conocer más narraciones locales: familiares, cronistas, personal de bibliotecas comunitarias, vecinos, y fuentes escritas, audios o videos.
- Registrar las historias en un pequeño portafolio que servirá para crear o recrear las historias que narrarán en su teatro kamishibai; los dibujos deben contener lo más relevante para la futura representación.
- Apoyar un registro individual del título de cada narración escuchada y el nombre de quien la narró, en un diario o una cartilla de lectura; la escritura puede lograrse por transcripción o por dictado de sus ideas a los adultos (qué llamó su atención, agradó o disgustó).
- Mostrar ejemplos de cómo hacer el registro para generar interés por comunicar sus hallazgos.
Respuesta: La fase de ejecución organiza la recolección de relatos en la comunidad y su registro infantil (dibujo + dictado) en portafolio y diario o cartilla de lectura.
Me lo contó un pajarito: escuchamos cuentos, leyendas o relatos con distintas voces
Se invita a compartir con el grupo el significado de la frase "¡Me lo contó un pajarito!": "en nuestra comunidad hay historias que comparten los abuelos, las personas mayores, y que se van contando de unos a otros hasta llegar a nosotros; muchas de esas historias son parte de nuestra identidad". La página cierra anunciando opciones para conocer relatos a través de la voz de otras personas (continúan en la página siguiente).
Respuesta orientativa: La frase alude a cómo las noticias e historias corren de persona en persona; aquí se resignifica como la cadena oral que transmite la identidad comunitaria.
El cierre del punto de partida socializa las producciones gráficas y sitúa las historias como patrimonio vivo de la comunidad.








