La página no contiene ejercicios escolares: es orientación pedagógica del proyecto Jugamos con las palabras de mi comunidad (página 56 del libro). Se explica con rigor.
Recolección y práctica de juegos del lenguaje
- Registrar en la tabla los juegos que se vayan conociendo, incluyendo variaciones de velocidad, movimientos corporales, pausas, volumen y aquello que se pueda modificar.
- Las anécdotas de la comunidad sobre los juegos favorecen la reflexión sobre cómo han contribuido a las identidades individual, familiar y comunitaria; invitar a miembros de las familias a platicar sobre juegos de su infancia con preguntas: "¿Cómo se llama el juego del lenguaje?", "¿Quién se lo enseñó?", "¿Cómo se juega?"; después jugarlos en comunidad de aula y añadirlos a la tabla.
- Repetir los juegos que niñas y niños conozcan, compartirlos con sus pares o enseñarles algunos nuevos; dar espacio para investigar los juegos que conocen las familias, las personas migrantes de la localidad, los hablantes de lenguas indígenas y quienes saben lengua de señas, como oportunidad para familiarizarse con la diversidad del lenguaje de la comunidad.
- Si se recupera un juego en lengua distinta, identificar las expresiones que contiene, su significado, su pronunciación y dónde se usan; con lengua de señas mexicana, sensibilizar sobre su importancia aprendiendo palabras o empleando las señas para cantar.
- Solicitar apoyo de familiares para transcribir las letras de los juegos y compartirlas por escrito; si las condiciones lo permiten, añadir formato de audio o video; repetir y practicar los juegos, dialogando cada vez sobre la experiencia al jugar.
- Opción adicional: proponer la creación de juegos del lenguaje propios, para experimentar con plena libertad creativa con los recursos de lenguaje vividos; agregarlos a la tabla y practicarlos usando movimientos y gestos: ademanes en un poema, mímica en un canto, velocidad en un trabalenguas, ritmo en una rima, pausas en un chiste, entre otras variaciones.
Formemos nuestra colección
- Revisar en plenaria la tabla enriquecida a lo largo del proyecto para identificar qué juegos de la tradición oral se han reunido.
- Seleccionar en colectivo los juegos que se incluirán en la colección.
- Decidir en colectivo si la colección se organizará con algún criterio, por ejemplo, categorías como: rondas, adivinanzas, trabalenguas, juegos de palmeos, chistes, rimas, canciones, poemas, retahílas, coplas, otros.
- Considerar incluir: juegos propios de la cultura, juegos de otros lugares, juegos en otras lenguas, juegos con lengua de señas, juegos que inventamos y juegos a los que les dimos otras variantes.
- Organizar equipos o pequeñas comunidades para integrar la colección, involucrando a las niñas y los niños en las decisiones sobre el tipo de soporte (materiales y formato; continúa en la página siguiente).
Respuesta: La colección se organiza por categorías (once sugeridas) y por criterios de inclusión cultural y lingüística, con decisiones colectivas del grupo.
La fase de trabajo recopila juegos de las familias y de la diversidad de lenguas de la comunidad, los practica con recursos corporales y vocales, y abre la creación de juegos propios.








