Reúnete con un compañero y haz un dibujo de él. a) Considera su aspecto físico y su comportamiento. b) Sé respetuoso con la forma como lo representas.
- Pídele permiso a tu compañero para dibujarlo y observa con atención su forma física: estatura, peinado, color de pelo, forma de la cara, ropa que usa y algún rasgo que lo haga reconocible.
- Observa también su comportamiento: cómo se mueve, si es alegre, tranquilo, juguetón; considera su forma de ser para representarlo con naturalidad.
- Empieza con el contorno de la cabeza y el cuerpo, manteniendo proporciones sencillas adecuadas para 1.º grado (cabeza ligeramente grande en relación con el cuerpo).
- Agrega los rasgos del rostro (ojos, nariz, boca), el peinado y la ropa que usa habitualmente.
- Representa su comportamiento con una pose o gesto: por ejemplo, si le gusta jugar, dibújalo con los brazos abiertos o corriendo.
- Revisa que el dibujo sea amable: evita exagerar defectos o hacer que se vea ridículo; el objetivo es representarlo tal como es, con respeto.
Un dibujo respetuoso de tu compañero que muestra su aspecto físico (peinado, rasgos, ropa) y su comportamiento o forma de ser.













