Con ayuda de la maestra o maestro, inviten a sus familiares a la escuela para que compartan sus respuestas a las siguientes preguntas: a) ¿Qué cuentos leían en su infancia? b) ¿Cuál de ellos les provocó una emoción?, ¿por qué? c) ¿Cómo aprendieron a ser empáticos con las emociones de los demás a través de la lectura?
¿Qué cuentos leían en su infancia?
- Los familiares suelen recordar cuentos tradicionales y de hadas transmitidos por sus padres o abuelos.
- Ejemplos frecuentes en México: La Llorona, El gato con botas, Caperucita Roja, Los tres cochinitos, Platero y yo.
- En plenaria se anotan los títulos en el cuaderno o en un mural.
Respuesta personal familiar; ejemplos frecuentes: Caperucita Roja, El gato con botas, La Llorona, Los tres cochinitos.
¿Cuál de ellos les provocó una emoción?, ¿por qué?
- Se identifica la emoción dominante: miedo, alegría, tristeza o sorpresa.
- Se explica la causa: el personaje, una situación inesperada o una escena cercana a su propia vida.
- Se formula la respuesta con la estructura: "Me provocó ... porque ...".
Respuesta orientativa: "Me provocó miedo La Llorona porque la llorona recorría el río de noche y yo vivía cerca de uno"; o "Caperucita Roja me provocó sorpresa porque el lobo se disfrazó de abuela".
¿Cómo aprendieron a ser empáticos con las emociones de los demás a través de la lectura?
- Al leer, imaginamos cómo se siente el personaje en cada situación.
- Comparamos esa emoción con la que nosotros sentiríamos en su lugar.
- Reconocemos que otras personas sienten igual, lo que nos permite acompañarlas y apoyarlas.
Respuesta orientativa: Aprendieron a ser empáticos porque al leer se ponen en el lugar del personaje, comprenden su alegría o tristeza y después reconocen esas mismas emociones en las personas que los rodean.

