En comunidades, dialoguen acerca de las siguientes preguntas. Anoten sus conclusiones y compártanlas en asamblea.
¿Los hombres y las mujeres pueden usar las mismas prendas de ropa?, ¿por qué?
- La ropa es una construcción cultural: no tiene género propio, sino que cada sociedad le asigna uno.
- Un pantalón, una camisa o una falda cubren el cuerpo y abrigan igual a cualquier persona; su función es la misma.
- En México, por ejemplo, las mujeres usan pantalón a diario y en algunos pueblos los hombres usan el traje de manta o el huipil en fiestas tradicionales.
- Por lo tanto, sí pueden usar las mismas prendas; lo que cambia es la costumbre y lo que la comunidad considera "adecuado".
Sí, porque la ropa no tiene género: su uso depende de la cultura y las costumbres, no de una razón natural o biológica.
¿Los hombres y las mujeres pueden realizar las mismas actividades?, ¿por qué?
- Las capacidades físicas e intelectuales no dependen del sexo: ambos pueden estudiar, cocinar, conducir, cuidar a la familia o practicar deportes.
- La imagen de la página muestra a dos mujeres reparando un automóvil, actividad que tradicionalmente se consideraba "de hombres".
- Cuando se reparten las tareas solo por ser hombre o mujer, se pierden talentos y se limita la libertad de elegir.
- Compartir las actividades hace que el trabajo sea más justo y que todos aprendan más.
Sí, porque las capacidades no dependen del sexo; las actividades se aprenden y se pueden compartir de forma equitativa.
¿A qué se debe que ciertas prendas de ropa, acciones o profesiones se consideran sólo para las mujeres o para los hombres?
- Se debe a costumbres y tradiciones que se transmiten de generación en generación.
- También influyen los mensajes de la publicidad, la televisión y algunas creencias antiguas sobre "lo que debe hacer" cada género.
- Esos estereotipos cambian con el tiempo: hoy hay mujeres mecánicas, pilotos o científicas, y hombres enfermeros, cocineros o maestros de preescolar.
- Reconocerlos ayuda a respetar la libertad de cada persona y a tratar a todos por igual.
Se debe a costumbres, tradiciones y estereotipos transmitidos socialmente, no a una razón natural; pueden cambiar cuando la comunidad reflexiona y actúa con igualdad.










