Con la guía del maestro o maestra, participen en un juego grupal con todas las familias. Si eligen jugar a las escondidas, griten: "uno, dos, tres, por mí y por toda mi familia" cuando sea el momento.
- El docente organiza al grupo y a las familias en un espacio amplio y seguro.
- Se acuerda la señal para iniciar el juego (por ejemplo, una palmada o un silbato).
- Al terminar la cuenta, todo el grupo grita la frase acordada: "uno, dos, tres, por mí y por toda mi familia".
- Se repite el juego las veces necesarias, rotando roles para que todos participen.
Respuesta orientativa: La actividad busca integrar a las familias mediante el juego, reforzando la idea de que el cuidado y la protección son tareas colectivas. El grito funciona como una consigna que une al grupo y da sentido de pertenencia.









