Pónganse de acuerdo y elijan a un integrante para que, con ayuda de un familiar, realice lo siguiente:
Poner agua potable hasta la mitad de la botella, cerrarla bien con su tapa y, con el marcador o con una etiqueta, escribir la palabra "Agua" hasta donde llega el nivel de la misma.
- Llenar la botella hasta la mitad con agua potable.
- Cerrar bien la botella con su tapa.
- Marcar con el marcador o etiqueta la palabra "Agua" justo en el nivel del líquido.
La botella queda con agua hasta la mitad y marcada con la palabra "Agua" en el nivel inicial.
Después, deberá presionar la parte de la botella donde se encuentra el líquido y describir si la botella se siente dura o blanda.
- Presionar con la mano la parte de la botella que contiene el agua.
- Observar y describir la sensación al tacto.
La botella se siente blanda porque el agua líquida se adapta a la presión y permite que el plástico se deforme.
Colocar la botella con el agua en el congelador durante una noche. Al siguiente día, describir en su cuaderno las características del agua.
- Colocar la botella en el congelador durante toda la noche.
- Al día siguiente, sacar la botella y observar el agua.
- Describir en el cuaderno las características observadas.
El agua se convirtió en hielo: es sólida, fría, dura y mantiene la forma de la botella. El nivel del hielo es un poco más alto que la marca de "Agua".
Poco antes de salir hacia la escuela, sacará la botella del congelador y marcará con la palabra "Hielo" hasta donde llega el agua.
- Sacar la botella del congelador antes de ir a la escuela.
- Observar hasta dónde llega el hielo.
- Marcar con la palabra "Hielo" el nuevo nivel.
La marca de "Hielo" queda por encima de la marca de "Agua", porque el agua al congelarse aumenta ligeramente de volumen.













