En asamblea, contesten las siguientes preguntas sobre la historia que leyeron.
¿Por qué se generó el desacuerdo entre los jugadores?
- El desacuerdo surge porque cada jugador interpreta o recuerda las reglas de manera distinta.
- Al no ponerse de acuerdo antes de empezar, unos se sienten perjudicados y otros creen que actuaron bien.
- La falta de diálogo y de un árbitro o acuerdo común hace que el conflicto crezca.
Porque no aclararon las reglas antes de jugar y cada uno las interpretó de forma diferente.
¿Qué piensan del comportamiento de Carlos y de las otras personas que jugaban con él?
- Carlos actúa con enojo y no escucha a los demás.
- Los otros jugadores tampoco buscan dialogar; se acusan y se gritan.
- Ninguno respeta el turno ni las reglas acordadas.
Que fue un comportamiento poco respetuoso: nadie escuchó ni propuso soluciones con calma.
¿Qué jugador tiene la razón?, ¿por qué?
- No se puede saber con certeza porque las reglas no estaban claras.
- Si las reglas se hubieran acordado antes, todos sabrían quién tiene la razón.
- Lo importante no es quién gana, sino respetar las reglas y a los compañeros.
Ninguno tiene toda la razón; el problema fue no acordar las reglas antes de jugar.
¿Qué emociones identifican en esta situación?
- Enojo, frustración e impotencia por sentirse tratados injustamente.
- Tristeza y miedo en quien observa el conflicto.
- Tensión y desconfianza entre los jugadores.
Enojo, frustración, tristeza y tensión.
¿Cómo solucionarían el problema que ocurrió en este juego?
- Detener el juego y respirar para calmarse.
- Escuchar a cada jugador sin interrumpir.
- Recordar o escribir las reglas y decidir juntos cómo continuar.
- Pedir disculpas y reiniciar el juego con las reglas claras.
Parando el juego, dialogando con respeto, aclarando las reglas y pidiendo disculpas.









