Ejercicio b
Observen con una lupa cada porción de suelo y distingan color, textura y consistencia.
- Colocar una porción de suelo sobre una hoja blanca y observar con la lupa.
- Registrar el color: puede ser negro, café oscuro, café claro, rojizo o amarillento, según los minerales y la materia orgánica.
- Registrar la textura al tacto: arenosa (se siente áspera y suelta), limosa (suave y harinosa) o arcillosa (pegajosa y moldeable).
- Registrar la consistencia: si al frotar entre los dedos quedan granos, el suelo es arenoso; si se forma una bolita compacta, es arcilloso; si se desmorona, es limoso.
Ejercicio c
Registren las observaciones sobre el color en la tabla del punto 3 de "Comprendemos".
- Anotar en la columna "Animal o planta identificado" el nombre del organismo observado.
- En "Características geométricas" escribir el color y la forma del suelo o del organismo.
- Ejemplo de registro: suelo de jardín — color café oscuro; suelo de banqueta — color gris claro.
Respuesta: La tabla se completa con el nombre del organismo y su color observado.
Ejercicio d
Viertan un poco de agua sobre la tierra y observen cómo se modifica el color.
- Agregar agua poco a poco sobre la muestra.
- Observar que el color se vuelve más oscuro e intenso porque el agua llena los poros y refleja menos luz.
- Registrar el cambio en la tabla: color inicial y color después de agregar agua.
Respuesta: Al agregar agua, el suelo se oscurece porque la humedad modifica la reflexión de la luz.
El suelo se describe por su color (oscuro o claro), su textura (arenosa, limosa o arcillosa) y su consistencia (suelta, compacta o pegajosa).








