En comunidades y con la ayuda de su maestra o maestro, jueguen al Sombrero que habla.
- Se reúnen en círculo y colocan un sombrero en el centro.
- Quien se pone el sombrero lee en voz alta una de sus anotaciones previas sobre el tema.
- El grupo escucha y luego argumenta: da razones, ejemplos o experiencias que apoyen o cuestionen la opinión leída.
- La maestra o el maestro modera y decide cuándo cerrar la actividad, procurando que todos participen.
Respuesta orientativa: El Sombrero que habla es una técnica de participación oral que garantiza el turno de palabra y obliga a escuchar antes de responder. Al argumentar se aprende a sostener una idea con razones y a distinguir una opinión de un argumento.
Si no tienen un sombrero, pueden construirlo con papel de reúso o cualquier otro material que tengan a la mano.
- Se elige material disponible: papel periódico, cartón, tela o plástico reutilizado.
- Se traza un círculo del tamaño de la cabeza y se recorta la base.
- Se pega una tira ancha alrededor para formar la copa y se decora con dibujos o mensajes sobre el diálogo.
Respuesta orientativa: Construir el sombrero con material de reúso fomenta la creatividad y el cuidado del ambiente; además, el objeto se convierte en un símbolo del turno de palabra.
Cuando sea el turno de ponerse el sombrero, lean las opiniones de sus anotaciones y arguméntelas. Con ayuda de su maestra o maestro, elijan cuándo concluir la actividad.
- Cada estudiante lee su anotación sin interrupciones.
- Aporta al menos dos razones que sostengan su opinión.
- Los demás pueden preguntar o responder con respeto.
- El grupo acuerda con la maestra o el maestro el momento de terminar, por ejemplo cuando todos hayan participado.
Respuesta orientativa: Argumentar es dar razones verificables y ejemplos; no es repetir la opinión ni imponerla. Este ejercicio es el primer acercamiento al debate, donde se aprende a escuchar, rebatir con respeto y llegar a acuerdos.









