Dialoguen sobre lo que concluyeron tras realizar sus simulaciones y leer el artículo.
- Reúnan los resultados de sus simulaciones (por ejemplo, frecuencia relativa de un evento) y compárenlos con lo que predice el modelo teórico: si en n ensayos el evento ocurrió m veces, la probabilidad estimada es \hat{p} = \frac{m}{n}.
- Contrasten esas estimaciones con los datos de la encuesta aplicada: ordenen las respuestas, calculen frecuencias absolutas f_i y relativas f_i = \frac{f_i}{n}, y determinen qué tan cercanas están entre sí.
- Identifiquen coincidencias y discrepancias: si \hat{p} y la proporción de la encuesta difieren poco, las simulaciones son consistentes con la evidencia; si difieren mucho, señalen posibles causas (muestra pequeña, sesgo en el muestreo).
- Anoten la conclusión del diálogo en una o dos ideas claras que sustentarán su exposición.
Tras contrastar simulaciones y encuesta, el grupo concluye que la probabilidad y la estadística permiten estimar con razonable exactitud la proporción de estudiantes que presentan cierta condición de salud, siempre que la muestra sea suficientemente grande y no esté sesgada.



