Etapa 6. Unimos las piezas
Es momento de diseñar el plan personal de actividad física para ponerlo en práctica. Las siguientes recomendaciones ayudarán a que el proyecto se realice de forma adecuada:
- Seleccionar actividades que incluyan de forma activa y dinámica a los participantes y que no representen riesgos ni impliquen gastos.
- Determinar una alimentación saludable que no altere los usos y las costumbres de la familia o comunidad.
- Realizar, en asamblea, un listado de las actividades para integrarlas en el plan personal de vida activa y saludable.
- Reflexionar si deben incluirse imágenes.
- Definir aquellas acciones que por consenso resulten atractivas para realizarlas en los diferentes lugares y momentos del día.
- Investigar, en colectivo, sobre la vida activa y saludable en distintas fuentes. Entrevisten a diversos actores de la comunidad, a fin de contar con visiones distintas, relacionadas con la problemática del proyecto.
- Acordar con sus compañeras y compañeros las funciones, actividades y tiempos de entrega; para ello es útil elaborar un cronograma.
- Analizar, en colectivo, el plan personal mediante un debate donde se aborden los hallazgos y resultados obtenidos, tanto de la indagación comunitaria como de los conceptos y los contenidos investigados en diferentes medios de consulta.
- Poner en práctica las actividades al interior de la comunidad, con el fin de recibir retroalimentación y redefinirlas.
- Valorar, en asamblea, los resultados parciales para reestructurar el plan personal respecto del horizonte de expectativas planteado al inicio del proyecto.
Etapa 7. ¡Ya lo tenemos!
Verifiquen que todo esté como lo desean para su presentación y puesta en práctica en la comunidad. Para ello, consideren las propuestas de la siguiente página.
Respuesta orientativa: Antes de presentar el proyecto, revisen en equipo que el plan personal de actividad física incluya todas las actividades acordadas, que la alimentación propuesta respete las costumbres locales, que el cronograma tenga tiempos realistas y que las entrevistas y fuentes consultadas estén registradas. Corrijan lo necesario con base en la retroalimentación recibida en la comunidad.
Con estas diez recomendaciones se integran en un solo plan las actividades seleccionadas, la alimentación saludable, la investigación comunitaria, la organización mediante cronograma, el debate colectivo y la retroalimentación, listo para su puesta en práctica.









