Saltar al contenido
MisLibrosTexto
Ad

Página — Literatura Sin nivel (pág. 109)

📄 otro literatura 🎓 otro Referencia Perú 🇵🇪 PE 🗣 Español
Página 109
109 de 170
Página 109 de Antología literaria 3 · 2018
Anterior Página 109 / 170 Siguiente
literatura

Solución no disponible aún

Esta página está en proceso de revisión.

Pídela y la resolveremos antes. Sin registro.

¿Te fue útil esta página?
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 2955 caracteres

Sabes que hay en el armario secreto, al que no abren casi nunca, tesoros sin precio, de los que no puedes hacerte la menor idea: tabaqueras en las cuales Napoleón estornudó, medallas con los bustos de los césares romanos,pescados de jade que conocen todo lo que ocurre en el fondo del océano, un viejo pote de jenjibre vacío pero tan perfumado todavía que casi se embriaga uno al pasar por su lado (y se tienen entonces sueños sorprendentes).

Pero lo más bello de todo es la sopera, la famosa sopera de porcelana de China, la última pieza restante de un servicio estupendo, rarísimo. Estádecorada con fores y en el fondo, jadivina lo que hay? La reina de Saba en persona, de pie, bajo un parasol flamígero y llevando en el puño su loro profeta.

Es linda, jsi supieras!, es adorable, jcosa de caer de rodillas! y te espera. Soy su elefante fi el que la sigue desde hace tres mil años. Hoy me dijo: "Ve a buscarme al ermitaño del reloj, estoy segura de que debe de estar loco por vermey.

—La reina de Saba. jLa reina de Saba! —murmuraba en su fuero interno fray Barnabé trémulo de emoción—. No puedo disculparme. Es preciso que vaya —y en voz alta:

—Sí quiero ir. Pero jla hora, la hora! Piense un poco, elefante, ya son las cuatro menos cuarto.

—Nadie se fijará si toca de una vez las cuatro. Así le quedaría libre una hora y cuarto entre este y el próximo toque. Es tiempo más que suficiente para ir a presentar sus respetos a la reina de Saba.

Entonces, olvidándolo todo, rompiendo con un pasado de cincuenta años de exactitud y de fidelidad, fray Barnabé tocó febrilmente las cuatro y saltó en el lomo del elefante, quien se lo llevó por el espacio. En algunos segundos se hallaron ante la puerta del armario. Tocó el elefante tres golpes con sus colmillos y la puerta se abrió por obra de encantamiento. Se escurrióentonces con amabilidad maravillosa por entre el dédalo de tabaqueras,medallas, abanicos, pescados de jade y estatuillas y no tardó en desembocar frente a la célebre sopera. Volvió a tocar los tres golpes mágicos, la tapa se levantó y nuestro monje pudo entonces ver a la reina de Saba en persona,que de pie en un paisaje de fores ante un trono de oro y pedrerías sonreia con expresión encantadora llevando en su puño el loro profeta.

—Por fin lo veo, mi bello ermitaño —dijo ella—. jAh!, cuánto me alegra su visita. Confieso que la deseaba con locura, cuanta vez oia tocar la campana me decía: jqué sonido tan dulce y cristalino! Es una música celestial. Quisiera conocer al campanero, debe ser un hombre de gran habilidad. Acérquese, mi bello ermitaño.

Fray Barnabé obedeció. Estaba radiante en pleno mundo desconocido,milagroso. No sabía qué pensar. jUna reina estaba hablándole familiarmente, una reina había deseado verlo!

Y ella seguía:

—Tome, tome esta rosa como recuerdo mío. Si supiera cuánto me aburro aquí. He tratado de distraerme con esta gente que me rodea. Todos

108

Antologias 3ro_26JUN.indd108

22/08/1810:36

Ad

Otros libros recomendados

Ver todos →
Ad

Usamos cookies propias y de terceros para personalizar contenido, mostrar publicidad y analizar el tráfico. Las cookies necesarias siempre están activas.