Saltar al contenido
MisLibrosTexto
Ad

Página — Literatura Sin nivel (pág. 27)

📄 otro literatura 🎓 otro Referencia Perú 🇵🇪 PE 🗣 Español
Página 27
27 de 170
Página 27 de Antología literaria 3 · 2018
Anterior Página 27 / 170 Siguiente
literatura

Solución no disponible aún

Esta página está en proceso de revisión.

Pídela y la resolveremos antes. Sin registro.

¿Te fue útil esta página?
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 3416 caracteres

el rumor según el cual los que habían escuchado esa música en realidad se habían bebido unos buenos tragos. Así lo hice, confiando además en que buena parte de los varones del pueblo, entre los cuales yo no estaba, partira pronto a trabajar a las tierras bajas de Uchubamba, en la Montaña, donde nuestra comunidad tenía unos terrenos. Podria entonces, al menos por un corto lapso, reanudar mis visitas al coro.

Fue así cómo, una vez que partieron, me las arreglé una noche para retornar a la iglesia con toda la cautela posible. No tropecé esta vez con ningún inconveniente, ni tampoco en las subsiguientes, y tanto que consideré posible prolongar mi aprendizaje por un tiempo mayor del previsto. Recuperé de esta manera lo ganado, y adquirí incluso mayor soltura con los dedos, cuando aconteció lo inevitable. Y fue que una noche,al dejar el coro, sentí unos pasos abajo y silbidos. Retrocedí entonces, como en la vez anterior, para escapar por la otra vertiente del tejado, pero por desgracia se rompieron con ruido algunas tejas, y una voz comenzó a gritar:"jAhí va! jAhí va!》. Me apresuré y ya estaba en el contrafuerte de ese lado cuando sonó una detonación. Bajé como pude y hui por la calle como alma que lleva el diablo. Ya en casa me di cuenta de que había perdido el sombrero, pero no podía volver en su busca. Era evidente que ya se sabía que no era un "ánima》 ni un "condenado》 aquel que ponía las manos en el melodio, sino un ser de carne y hueso. Y era evidente, asimismo, que no se tardaría en identificar al dueño de la prenda, que por desgracia había pertenecido también a mi padre y tenia sus iniciales. iQué hacer,pues? iPerdonarían mi atrevimiento? iMe echarían la culpa de los robos que se habian producido? iMe acusarían de profanar el templo? Era de imaginarse la furia de Fonseca, la desdeñosa cólera de mi padrastro y los denuestos que me lanzaria mi madre cuando se enterara. Y, por sobre todo,se acababan para siempre esas veladas. No, ya no tenía ningún sentido seguir en el pueblo. Tomé, pues, la única determinación que me pareciórazonable: escribí una nota que puse sobre mi camastro, en el cuartucho que me servía de dormitorio, y que decía: "Me voy, pues, madre, y no pregunten por mí. Alguna vez regresaré. Te quiero. Adiós》. Y muy temprano, antes del alba, abandoné la casa, tal vez para siempre.

Tomé el sendero de Hualis, para seguir luego hasta Palpa. Llevaba conmigo la ropa heredada que vestía, unos zapatos que habían sido de mi hermano, un poco de cancha y unas monedas que me había dado el viejo Israel Pérez por un trabajo que le hice. Desde la loma de Suri me di vuelta para mirar mi tierra y lloré, mas algo me dijo con insistencia que alguna vez retornaría. Y así ha sido, en efecto. Aquí estoy, después de treinta y nueve anos, y sin traer conmigo familia ni riqueza, pero recobrada ya la palabra,para reanudar a mi manera y con mi propio estilo, la magia de aquellos antiguos y secretos recitales. Negros eran los harapos con que partí, y negra es la ropa con que vuelvo, pero decorosa ahora, y traigo algún dinero para arreglar mi casa y asegurarme un modesto mantenimiento en un pueblo que ha cambiado, y del cual una buena parte de la población ha emigrado. Treinta y nueve años que me han convertido en este hombre enjuto, canoso, Eliseo Chávez, amante de la música más que nada, y fiel a su amor por la soledad.

26

Antologias 3ro_26JUN.indd 26

22/08/1810:35

Ad

Otros libros recomendados

Ver todos →
Ad

Usamos cookies propias y de terceros para personalizar contenido, mostrar publicidad y analizar el tráfico. Las cookies necesarias siempre están activas.