Paso 1 — Antes de la actividad. Seleccionar una canción infantil conocida (aquí «El pollito Lito») y escribirla en un papelógrafo para que los niños la vean mientras cantan. Se puede repetir la dinámica con otras canciones.
Paso 2 — Inicio. Cantar la canción todos juntos, con el docente siguiendo la lectura en el papelógrafo y señalando con el dedo o con un puntero las partes en las que avanzan cantando. Esto permite a los niños relacionar el sonido de la canción con su forma escrita (conciencia letrada). La letra usada es:
El pollito Lito en su cascarón,
duerme tranquilito sobre su colchón.
Come la yemita, toma el biberón,
con gustito a leche, con gusto a bombón.
Le crecen las alas, y quiere volar,
le crece el piquito y quiere picotear.
Le crecen las fuerzas, rompe el cascarón,
el pollito Lito ha nacido hoy.
Paso 3 — Desarrollo (la parte central de la ficha). Tras cantarla, se pregunta a los niños qué pasará después: el pollito ha nacido, ¿qué hace? Cada niño propone otro final, es decir, una continuación distinta de la historia. El docente escribe en el papelógrafo las ideas de los niños y luego cada uno las escribe o las dicta en su ficha del cuaderno, en el espacio que sigue a la ilustración del pollito nacido, y la colorea con crayolas o plumones.
Paso 4 — Cierre. Compartir los finales inventados: los niños leen (o relatan oralmente) su final ante el grupo y se cantan los finales inventados si es posible. Se valoran todas las propuestas.