Los bebés y niños menores aprenden a regular sus emociones en la interacción con su mamá, papá u otro cuidador principal, y con otras niñas y niños, a partir de la co-regulación.
Definición (Murray, 2015, pág. 14): "las interacciones cálidas y receptivas que proporcionan apoyo, modelo y ejemplo, y responden a la necesidad del niño de comprender, expresar y modular sus pensamientos, sentimientos y comportamientos".
Ejemplo cotidiano: cuando estamos con alguien agitado, después de un rato nos sentimos inquietos y acelerados; cuando estamos con alguien tranquilo, nos sentimos relajados. Las personas influyen en el estado de la otra persona con la que se relacionan.