Piensa en un animal que te guste. Dibújalo en el recuadro y no lo muestres a tus compañeros.
- Elijo un animal que conozco bien y que me guste, por ejemplo el perro, el gato, el conejo o la tortuga.
- Recuerdo sus rasgos más visibles: cómo es su cuerpo, su color, su tamaño, cómo se desplaza y qué sonido hace.
- Lo dibujo dentro del recuadro con sus partes completas (cabeza, tronco, extremidades, cola) y lo coloreo.
- No lo muestro a mis compañeros: el dibujo es mi pista secreta para escribir la adivinanza.
- Con ayuda de mi docente respondo: ¿qué voy a escribir? (una adivinanza), ¿para qué la voy a escribir? (para jugar y compartir con mis compañeros), ¿para quiénes la voy a escribir? (para mis compañeros de aula y mi familia).
Paso 1: ¿Qué voy a escribir?
Respuesta orientativa: Voy a escribir una adivinanza, es decir, un texto breve que describe a un animal sin nombrarlo para que otros lo descubran.
Paso 2: ¿Para qué la voy a escribir?
Respuesta orientativa: La escribo para jugar con las palabras, para que mis compañeros adivinen y para compartir un texto divertido.
Paso 3: ¿Para quiénes voy a escribir mi adivinanza?
Respuesta orientativa: La escribo para mis compañeros de clase y también para mi familia, porque luego la compartiré con ellos.
Paso 4: ¿Cómo será mi adivinanza?
Respuesta orientativa: Será un texto corto de tres o cuatro versos que menciona pistas del animal (color, tamaño, sonido, lugar donde vive) sin decir su nombre, y termina con la pregunta "¿Quién soy?".
Ejemplo de adivinanza para el animal dibujado (el conejo):
Tengo orejas muy largas, salto y como zanahoria, mi cola es una bolita. ¿Quién soy?
Respuesta: el conejo.
un dibujo del animal elegido (por ejemplo, un conejo) y las tres respuestas de planificación: escribo una adivinanza, la escribo para jugar y compartir, y la escribo para mis compañeros y mi familia.



