Analizar en grupo una situación de discriminación previamente vista, siguiendo las cuatro preguntas guía del modelo presentado.
¿Qué ocurre?
- Se describe la situación concreta: Maite es la más pequeña del salón y, cada vez que Elmer y Liz la ven, se burlan de ella diciéndole: “¡Miren a la chata! ¡Petisa, petisa!”.
- Identificamos los hechos sin juzgar: solo se narra lo que sucede.
Se burlan de Maite por su baja estatura, llamándola «chata» y «petisa».
¿Cómo ocurre?
- Preguntamos por el mecanismo de la discriminación.
- El medio usado son burlas y apodos (insultos por una característica física).
- Estos apodos desvalorizan las características personales de Maite, dando a entender que ser de baja estatura fuera malo.
- Etiqueta: esto constituye una forma de violencia.
Mediante burlas y apodos que desvalorizan las características personales de Maite; es una forma de violencia.
¿A quiénes nos afecta?
- Determinamos los afectados directos: quienes participan en la situación y quienes la padecen.
- Afectados directos: Maite (víctima), Elmer y Liz (autores).
- Afectados indirectos: el resto de niñas y niños del aula y de la escuela, que presencian la situación.
Directamente a Maite, Elmer y Liz; indirectamente a todos los niños y niñas del aula y de la escuela.
¿Cómo nos afecta?
- Efecto en Maite: es agredida y humillada; puede sentirse mal consigo misma y llegar a creer que ser de baja estatura es malo, aunque no sea así (“siempre habrá una persona más alta o más baja que uno”).
- Efecto en Elmer y Liz: se acostumbran a relacionarse de manera agresiva, pierden la oportunidad de tener una buena amiga y no piensan que, en otra situación, ellos también podrían ser rechazados.
- Efecto en el resto del grupo: se acostumbran a la indiferencia ante situaciones que dañan a otras personas, por lo que no se detiene la discriminación.
A Maite la humilla; a Elmer y Liz los acostumbra a la agresividad; al resto los vuelve indiferentes, lo que impide frenar la discriminación.

