Lectura
Proyecto: La historia secreta de Ulises
Antes de escribir, lee el siguiente fragmento para generar ideas
Encontramos en un valle abierto con piedras talladas la morada de Circe. Estaban en los lugares de leones, lobos montaraces y dándoles brebajes maléficos, pero no atacaron a mis hombres, sino que se levantaron alrededor moviendo sus largas colas.
Como cuando un rey sale del banquete y le acuden los perros moviendo la cola —pues siempre les da unas raciones que calme sus impulsos— así los lobos de fuertes pezuñas y los leones rodearon a mis compañeros moviendo la cola. Pero ellos se echaron a temblar cuando vieron las terribles bestias.
Detuviéronse en el pórtico de la diosa de lindas trenzas y oyeron a Circe dentro cantando algo hermoso mientras se aplicaba a su enorme e inmortal telar. Entonces comenzó a hablar Polites, caudillo de hombres, mi más preciado y valioso compañero.
'Amigos, alguien —no sé si diosa o mujer— está dentro cantando con sonido—. Conque hablémosle enseguida.'
Así dijo, y ellos comenzaron a llamar a voces. Salió la diosa enseguida, abrió las brillantes puertas y los invitó a entrar (...). Después que se les hubo ofrecido vino y lo bebieron, golpeólos con su varita y los encerró en las pocilgas. Quedaron éstos con cabeza, voz, pelambre y figura de cerdos, pero su mente permaneció invariable, la misma de antes. Así quedaron encerrados mientras lloraban; y Circe les echó de comer bellotas, fabucos y el fruto del cornejo, todo lo que comen los cerdos que se acuestan en el suelo.
Homero










