Lectura
Desarrollo de la vulcanología en el Ecuador
La vulcanología moderna inicia en Ecuador en la década de 1970, con la llegada del geólogo estadounidense Minard Hall, quien en el año de 1972 funda el Instituto Geográfico de la Escuela Politécnica Nacional.
Al llegar Hall al Ecuador se queda maravillado por la majestuosidad y simetría del volcán Cotopaxi, y le puso especial interés a este nevado. En 1977, se instala en el volcán Cotopaxi la primera red de sismógrafos. Este sistema automatizado fue el primero en Sudamérica.
Hall junto con su esposa y vulcanóloga Patricia Mothes han publicado una serie de documentos sobre los volcanes del país, los riesgos que estos implican y medidas de prevención.
Minard Hall, como docente, ha formado a vulcanólogos ecuatorianos como Hugo Yépez y Patricio Ramón, quienes, a su vez, han desempeñado un papel fundamental en estas últimas décadas, al dar información científica y detallada sobre las erupciones volcánicas del Guagua Pichincha (1999), Reventador (2002), Tungurahua (constante actividad desde el año 2000), Sangay (constantemente activo desde hace décadas).
La presencia de vulcanólogos ecuatorianos es fundamental en nuestro país, ya que está catalogado como uno de los territorios con mayor actividad volcánica en Sudamérica.
El IGEPN, institución que monitorea los volcanes
El organismo rector en la información e investigación sobre los volcanes ecuatorianos es el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IGEPN). Es un ente que monitorea instrumentalmente a los volcanes, por medio de una red de sensores sísmicos, cámaras térmicas, clinómetros, información satelital.
Toda esta información, en caso de alerta, es enviada a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, para que tomen las medidas que el caso amerite.












