Lectura
Con la trama descriptiva se expresa la percepción del mundo sensorial. Es decir, consta de un excesivo detalle en el planteamiento de lo material y sensible, desde el tacto, el olfato, el gusto, la audición y la vista.
La trama descriptiva utiliza ciertos recursos fundamentales que debes tomar en cuenta cuando te propones escribirla. Todos estos elementos permiten que crees sensorialidad y que hagas que el lector "vea", "oiga" y "sienta" lo que estás escribiendo. Recuerda que describir es presentar los rasgos característicos de un lugar, una época, una persona, un objeto o una situación.
- La enumeración es muy útil para dar detalle de la cantidad de las cosas.
- Los adjetivos calificativos sirven para dar cualidades a lo descrito.
- Las comparaciones son útiles para aludir a otras imágenes mentales en el lector.
- La creación de contexto o ambiente es importante para sumir al lector en lo descrito.
- Las imágenes sensoriales permiten que el lector se imagine de manera concreta el objeto real y llegue a considerarlo como parte de su realidad.
La función de la descripción es detallar y mostrar. Se centra en el cómo son y cómo ocurren las cosas. Para ello, expone características o cualidades de la realidad que está representando. La trama hace uso especial de los adjetivos, para lograr que el lector cree una imagen acertada de las cosas que se describen. Estos adjetivos ofrecen información sobre la ubicación, la composición, la cantidad, el tamaño, el color, la variación con el tiempo, la antigüedad y demás condiciones que pueden poseer de forma permanente o transitoria las cosas.
Los textos de trama descriptiva sirven no solo para saber cómo son las cosas, sino también para ubicarlas en un lugar y en una situación cultural o histórica específica.








