Lectura
Cuando planificamos nuestra labor educativa, lo hacemos partiendo de las ideas que tenemos sobre los niños, sobre cómo aprenden y se desarrollan. Si partimos de la idea de que los niños aprenden solo cuando los adultos les enseñan cosas, la planificación irá en esa dirección: identificar lo que deben aprender, diseñar actividades dirigidas por el adulto y que el niño ejecute según lo esperado.
Sin embargo, la propuesta del MINEDU considera a las niñas y niños como personas capaces, protagonistas en su desarrollo y aprendizaje, con iniciativa para llevar a cabo sus propios proyectos de acción. Por lo tanto, la planificación no se centra en definir acciones que el niño debe ejecutar, sino en plantear contextos educativos retadores que les posibiliten desplegar todas sus potencialidades.
Sección 1.1 — Mirada de la niñez
A la luz de las actuales investigaciones con infantes, se ha dado un salto cualitativo en la mirada y el abordaje de la infancia. Se parte de reconocer al niño como:









