La intervención cultural en los momentos clave del desarrollo infantil
Con base en esta revisión teórica, es esencial reconocer que las realidades multiculturales de las ninas y los ninos de preescolar son sumamente complejas y, por lo tanto, las posibilidades de intervenir en su desarrollo no sólo dependen de su edad, sino de una reflexión continua y crítica de las dimensiones donde se podría incidir.Con apego a los planteamientos de la NEM y a los aspectos fundamentales de las teorías presentadas, a continuación se describen las dimensiones consideradas centrales en el desarrollo de ninas y ninos de preescolar. Es fundamental que las y los docentes incidan en cada una de ellas de forma territorializada, de acuerdo con las particularidades que vive cada centro educativo:
Relaciones y ternura. Elementos como la ternura, el amor, el afecto, el cuidado, la crianza o la alimentación son esenciales para el bienestar de las ninas y los ninos, ya que contribuyen a su desarrollo emocional, cognitivo, fisico y social por medio de la creación de vínculos emocionales seguros. Por tanto, la familia, las personas cuidadoras y educadoras deben prestar atención a la interacción carinosa y tierna con ninas y ninos no sólo mediante palabras, sino con gestos y un contacto respetuoso. Implica tomar sus manos para apoyar sus primeros pasos o alzarlos y arrullarlos para calmar su tristeza, entre otras acciones.
Alimentos y ambientes cálidos. La alimentación equilibrada y saludable tiene un papel fundamental en el sano desarrollo de las nineces,especialmente durante las etapas iniciales. Los ambientes afectuosos y positivos durante las comidas contribuyen al bienestar emocional, fomentan el desarrollo de hábitos alimentarios sanos
y fortalecen la relación entre las personas cuidadoras y las ninas y los ninos. Los momentos de alimentación son oportunidades para la socialización y la expresión cultural, pues se crea un espacio donde se fomenta el desarrollo del lenguaje y la comunicación, se adquieren hábitos y se contribuye a la formación de la identidad, lo que impacta en su desarrollo a largo plazo.
3.Jugar y explorar. El juego es una actividad cuyo objetivo es el simple placer que la sensación física y determinadas características de objetos, entornos o personas provocan. Invitar a las ninas y los ninos a moverse, inventar o expresarse de maneras diferentes fomenta la imaginación y sus ganas por explorar el mundo que les rodea por medio de los sentidos (Pastor et al., 2oio). Se debe propiciar la creación de ambientes de libertad y confianza para la exploración lúdica, donde se fortalezcan las relaciones de las nineces con su entorno de acuerdo con sus capacidades de desplazamiento. Estimular sus sentidos, de forma amorosa,creativa y saludable, favorece la observación, la curiosidad y el autoconocimiento. Además,generar espacios donde ninas y ninos puedan decidir las reglas de los juegos de manera democrática y diversa.
Regulación del cuerpo. Las ninas y los ninos desarrollan capacidades que favorecen su madurez cognitiva y motora. Adquieren el dominio de su cuerpo para realizar funciones que los ayudan a efectuar las tareas básicas que requieren para lograr autonomía. Dichas tareas se complejizan con el tiempo y constituyen su esquema corporal para experimentar y definir experiencias mediante el movimiento (Compan y Pagés, 2o2o). Lo anterior se da a partir de orientaciones y actividades que estimulen y potencialicen la lateralidad, el equilibrio y la espacialidad como herramientas de reconocimiento y control corporal.
- Múltiples lenguajes. Las ninas y los ninos poseen más de Ioo lenguajes para expresarse
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