Lectura: la historia de Ada
Ada vive en Tenancingo, Tlaxcala. Un día, su mamá y su papá le ayudaban a ponerse el uniforme para ir a la escuela cuando le comentaron algo que nunca había escuchado: "Ada, no tienes que guardar ningún tipo de secreto si alguien te lo pide. Ninguna persona puede tocar tu cuerpo sin tu permiso, aunque sea un familiar, porque tu cuerpo es tuyo y de nadie más". También le dijeron algo que siempre debe recordar: "Sabes que puedes decirnos cualquier cosa que te incomode o te haga sentir mal. Es importante que aprendas a reconocer tu cuerpo, tus emociones y los límites corporales".
Ejercicio a (preguntas de la lectura)
¿Por qué piensan que los papás de Ada le dijeron que no guardara ningún tipo de secreto?
Respuesta orientativa: Porque los secretos que alguien pide guardar suelen ser la forma en que las personas que hacen algo malo esconden sus actos. Al saber que puede contar todo, Ada está protegida: quien quiera lastimarla no puede usar el secreto para callarla, y sus papás pueden ayudarla a tiempo.
Ejercicio b
¿Por qué es importante que reconozcan su cuerpo y sus emociones?
Respuesta orientativa: Porque al conocer su cuerpo, cada niña y niño sabe que es suyo y de nadie más, puede identificar cuándo un contacto o una situación lo incomoda, y al reconocer sus emociones puede nombrar lo que siente (miedo, angustia, alegría) y pedir ayuda. Sin ese reconocimiento, es más difícil advertir peligros y defenderse.
Ejercicio c
¿A qué piensan que se refieren los papás de Ada cuando hablan de límites corporales?
Respuesta orientativa: Se refieren a que el cuerpo de cada persona tiene bordes que nadie debe cruzar sin permiso: nadie puede tocarlo, abrazarlo de más ni pegarse a él si la persona no lo acepta, aunque sea un familiar o un adulto conocido. Los límites corporales son, además, la distancia que cada quien necesita alrededor de su cuerpo (su burbuja) para sentirse seguro.









