Completar el Plan de apoyo grupal dirigido a mejorar la convivencia mediante el respeto y el cuidado mutuo, a partir de la comprensión y la aceptación de las diferencias.
Capacidades con las que cuenta la comunidad de aula (comunicación, respeto, empatía, etcétera)
- Identificamos fortalezas que ya existen en el grupo: comunicación asertiva para expresar ideas y sentimientos.
- Agregamos el respeto por las opiniones y los turnos de palabra.
- Incluimos la empatía, es decir, ponerse en el lugar del otro.
- Añadimos colaboración para trabajar en equipo y ayudarse mutuamente.
Respuesta orientativa: Capacidades: comunicación asertiva, respeto por los demás, empatía, colaboración, capacidad de escucha activa y disposición para resolver conflictos pacíficamente.
Apoyo que necesitan los integrantes de la comunidad de aula
- Revisamos qué dificultades presentan: conflictos por turnos de juego o de palabra.
- Señalamos la necesidad de aprender a expresar molestias sin agredir.
- Indicamos apoyo para incluir a quienes se sienten excluidos.
Respuesta orientativa: Necesitan apoyo para gestionar emociones, resolver conflictos pacíficamente, incluir a todos los compañeros en las actividades y comunicarse con claridad y respeto.
Acciones de apoyo que se llevarán a cabo en la comunidad de aula
- Definimos acciones concretas y verificables.
- Las organizamos por frecuencia (diarias o semanales).
Respuesta orientativa: Círculos de diálogo diarios para compartir cómo se sienten; acuerdos de convivencia visibles en el salón; rincones de la amistad para mediar conflictos; actividades colaborativas semanales; reconocimiento verbal a quienes practican el respeto y la empatía.
Personas a las que se puede recurrir para solicitar apoyo
- Identificamos agentes de apoyo dentro y fuera del aula.
Respuesta orientativa: Maestra o maestro de grupo, director(a), equipo directivo y de orientación, psicólogo(a) escolar, personal de enfermería, familias o tutores, y compañeros designados como mediadores o padrinos de convivencia.





