Comentar entre todxs: a) ¿Qué otras formas de inicio y fin se les ocurren para su texto? b) ¿Qué personajes incluirán en su leyenda o mito?, ¿qué características tendrá cada personaje?
- Revisa el ejemplo dado: inicia con la fórmula temporal "Hace mucho tiempo..." y termina con una explicación del origen de algo que conocemos hoy ("Desde entonces, conocemos ese elemento").
- Otros inicios posibles: comenzando en medio de la acción ("De pronto, el cielo se oscureció"), con un diálogo ("—Nadie ha subido a la montaña —dijo el anciano—"), con una pregunta ("¿Quién fue el primero que vio caer una estrella?") o con una orden ("Escuchen la historia del río que cantaba").
- Otros fines posibles: el personaje regresa transformado, el fenómeno natural queda explicado (por qué truena el cielo, por qué hay un volcán), el secreto se guarda para siempre, o una moraleja que advierte a quien escuche.
- Elige un inicio y un fin que se conecten: el inicio presenta el misterio y el fin lo resuelve.
Respuesta orientativa: Inicios: "Hace muchos años, cuando los animales hablaban...", "De pronto apareció una luz...", con diálogo o pregunta. Fines: explicación del origen del fenómeno, regreso del héroe, advertencia o moraleja ("Por eso, hasta hoy, se dice que...").
- Identifica los tipos de personajes propios de la leyenda o el mito: héroe o heroína, ser sobrenatural (bruja, dios, duende), animal parlante, sabio o anciano, y el pueblo que presencia el hecho.
- Para cada personaje, define características: físico (valiente, pequeño, luminoso), moral (bondadoso, astuto, codicioso) y sobrenatural (puede volar, hablar con el viento, crear fuego).
- Relaciona cada personaje con el fenómeno natural que explica: por ejemplo, un dios iracundo que causa los relámpagos, o una bruja que reúne pedazos de estrellas para crear el fuego.
- Anota en la lista quién es y qué hace cada uno, para usarlos en el borrador.
Respuesta orientativa: Personajes: una valiente bruja creadora del fuego (astuta, curiosa), un gigante dormido en la montaña (enorme, dormilón), un río parlante (sabio, burlón), el primer hombre que cazaba (atrevido). Cada uno con rasgos físicos, morales y, si aplica, poderes sobrenaturales.





