En compañía de un integrante de tu familia, identifica los alimentos frescos y los procesados que tengas en casa y elabora un listado.
- Recorre la cocina y la despensa junto con tu familiar.
- Separa los productos en dos grupos: los que se consumen tal como se obtienen de la naturaleza (frescos) y los que pasaron por una industria (procesados).
- Anota el listado en el cuaderno en dos columnas.
Respuesta: Listado orientativo. Frescos: jitomate, cebolla, zanahoria, manzana, plátano, leche, huevo, frijol, tortilla, carne de pollo. Procesados: galletas, pan de caja, refresco, jugo en caja, atún en lata, sopa instantánea, frituras, yogurt de sabor, cereal de caja, salchichas.
Escribe en tu cuaderno las características de los alimentos frescos que encontraste y dibújalos.
- Observa color, olor, textura y forma de cada alimento fresco.
- Registra que no llevan etiqueta ni lista de ingredientes y que se descomponen rápido.
- Dibuja cada uno con sus colores reales.
Los alimentos frescos se ven y huelen como en su estado natural, no traen empaque ni conservadores, se echan a perder en pocos días y conservan mejor sus vitaminas. Dibujos: jitomate rojo redondo, zanahoria naranja alargada, manzana roja con hoja, plátano amarillo curvado.
Repite la acción con los alimentos procesados.
- Revisa el empaque de cada producto procesado.
- Lee la lista de ingredientes y busca palabras como azúcar, sal, conservadores y colorantes.
- Dibuja el producto con su empaque.
Los alimentos procesados vienen en bolsa, lata o caja, traen etiqueta con ingredientes y fecha de caducidad, duran mucho tiempo y suelen tener azúcar, sal o grasas añadidas. Dibujos: bolsa de frituras, lata de atún, caja de cereal, botella de refresco.










