Reunidos con las comunidades que integraron, dialoguen sobre las preguntas:
¿Las acciones que se están realizando son suficientes o se necesitan ejecutar algunas otras?
- Revisar el plan de acción del proyecto y contrastarlo con los resultados observados en la comunidad escolar.
- Identificar qué acciones ya se cumplieron y cuáles quedaron pendientes o incompletas.
- Escuchar la opinión de los integrantes de la comunidad (estudiantes, docentes, familias) sobre los cambios logrados.
- Valorar si los cambios son sostenibles en el tiempo o si requieren nuevas acciones.
Respuesta orientativa: Las acciones realizadas son un buen inicio, pero no son suficientes por sí solas. Se necesita darles continuidad, sumar nuevas acciones como campañas de mantenimiento, involucrar a más familias y dar seguimiento periódico a los acuerdos para que las mejoras se mantengan.
¿Qué dificultades han encontrado?
- Reconocer los obstáculos presentados durante la ejecución del proyecto.
- Clasificarlos: falta de participación, escasez de materiales, poco tiempo, desacuerdos, falta de apoyo externo.
- Proponer cómo superarlos en la siguiente etapa.
Respuesta orientativa: Entre las dificultades más comunes están la poca participación de algunas familias, la falta de materiales o recursos económicos, el tiempo limitado para reunirse y los desacuerdos sobre las tareas. Estas dificultades se pueden superar organizando comisiones, estableciendo horarios fijos de reunión y buscando apoyo de otras instancias de la comunidad.









