A partir de los ejemplos de la tabla comparativa de la actividad 3 de "Recolectamos", reflexionen sobre las reglas, las normas y los acuerdos, así como si se ejercen de manera honesta, justa y responsable para niñas y niños.
¿Qué ocurre si se practican?
- Cuando las reglas, normas y acuerdos se practican, todas las personas saben qué se espera de ellas y qué pueden esperar de las demás.
- Se evitan conflictos porque hay criterios claros para repartir tareas, materiales y turnos de participación.
- Se fortalecen la confianza, el respeto y la convivencia; quienes participan sienten que son tratados con honestidad y justicia.
- Los acuerdos se vuelven costumbres positivas que se mantienen con el tiempo y sirven de ejemplo para otros grupos.
Se logra una convivencia ordenada, justa y respetuosa; hay menos conflictos, más confianza y participación de todas y todos.
¿Qué pasa si no se practican?
- Sin reglas ni acuerdos claros, cada persona actúa según su conveniencia y surgen abusos o injusticias.
- Aumentan los conflictos, las discusiones y la desconfianza entre compañeras y compañeros.
- Algunas niñas y niños quedan excluidos o no son escuchados, lo que afecta su derecho a participar.
- Se pierde el sentido de comunidad y las tareas colectivas no se cumplen o se hacen mal.
Se genera desorden, injusticia y conflictos; se afecta la convivencia y la participación equitativa de niñas y niños.









