En asamblea, con ayuda de su maestra o maestro, comenten qué sintieron al aplicar tensión y relajación en el cuerpo.
- Recordar la práctica previa: primero se tensaron grupos musculares (brazos, piernas, rostro) y luego se soltaron.
- Identificar sensaciones: al tensar se siente rigidez, calor y presión; al relajar, pesadez, hormigueo y tranquilidad.
- Comparar en grupo: cada estudiante nombra una zona del cuerpo y lo que sintió antes y después.
- Concluir que la relajación baja la tensión acumulada y ayuda a sentirse más tranquilo.
Respuesta: Al tensar se percibe rigidez y calor; al relajar, pesadez y calma. La relajación disminuye la tensión del cuerpo.
Reflexionen sobre cuándo y con quién podrían practicar esta técnica en su vida diaria.
- Identificar momentos de tensión: antes de un examen, después de una discusión o al final del día.
- Elegir un lugar tranquilo y un momento sin prisa.
- Decidir con quién: solo, con la familia, con amigos o con el docente.
Pueden practicarla antes de dormir, al enojarse o antes de una prueba, solos o acompañados por familiares, amigos o el docente.










