De manera individual, y sin olvidar a los demás, apóyate en otro estudiante para leer tu texto y sugerir alguna idea para enriquecerlo.
- Intercambia tu cuento con un compañero y léelo en voz alta mientras él sigue la lectura.
- Pídele que señale una parte que le haya gustado y una que no se entienda bien.
- Anota al menos dos sugerencias: por ejemplo, agregar una descripción del lugar o cambiar el final.
- Revisa tu texto y aplica las ideas que consideres útiles, sin perder tu estilo.
Respuesta orientativa: Un cuento se enriquece cuando otro lector opina sobre la claridad de las ideas, la descripción de personajes y el final. Aceptar sugerencias mejora la escritura y también la convivencia.









