En colaboración con la comunidad, organicen y lleven a cabo el trueque.
Monten los puestos con los carteles y productos.
- Distribuyan mesas o mantas por cada puesto de trueque.
- Coloquen los carteles elaborados previamente con el nombre del puesto y los productos.
- Acomoden los productos de forma ordenada y visible para los asistentes.
- Verifiquen que cada puesto tenga lo necesario: etiquetas, bolsas o canastas.
Respuesta orientativa: Los puestos quedan listos cuando cada equipo ubica sus productos con carteles claros, ordenados y accesibles para que la comunidad identifique qué se intercambia.
Supervisen que se cumplan los acuerdos previos del trueque.
- Revisen los acuerdos establecidos en asamblea (equivalencias, turnos, respeto).
- Designen a un integrante por equipo para vigilar que se respeten.
- Registren cualquier dificultad para comentarla al final.
Respuesta orientativa: La supervisión garantiza que el trueque sea justo y ordenado; si algún acuerdo no se cumple, se dialoga con respeto y se corrige en el momento.
Inviten a los asistentes a pasar al puesto a su cargo para reforzar los beneficios de realizar prácticas sustentables.
- Reciban con amabilidad a cada persona que se acerque.
- Expliquen brevemente por qué el trueque reduce residuos y aprovecha mejor los recursos.
- Mencionen ejemplos: reutilizar, reparar, intercambiar en lugar de desechar.
Respuesta orientativa: Al explicar los beneficios, la comunidad comprende que el trueque es una práctica sustentable que cuida el ambiente y fortalece los lazos vecinales.
Al finalizar, recojan los objetos de manera colaborativa y limpien el lugar.
- Cada equipo recoge los productos que no se intercambiaron.
- Separen los residuos según corresponda (orgánico, inorgánico, reciclable).
- Limpien mesas, piso y áreas comunes.
- Dejen el espacio en mejores condiciones de como lo encontraron.
Respuesta orientativa: La limpieza colaborativa demuestra responsabilidad y respeto por los espacios compartidos, y cierra el proyecto con una acción sustentable.

