(continuación de la lista c, d, e)
Indicaciones para enriquecer el recetario del proyecto.
- Cada receta debe acompañarse de una imagen: puede ser un dibujo hecho por el equipo, una fotografía del platillo o un collage con los ingredientes.
- La imagen se coloca junto al título de la receta y lleva un pie de foto breve (por ejemplo: «Pozole rojo preparado en casa de la abuela»).
- Se cuida que la imagen sea clara y que represente el platillo terminado, no solo los ingredientes.
Respuesta orientativa: el recetario incluye al menos una ilustración por receta, con pie de foto que indique el nombre del platillo y quién lo preparó.
- Se investiga el origen de los ingredientes principales: maíz, frijol, chile, calabaza, cacao, vainilla, entre otros.
- Se explica por qué ese ingrediente hace tradicional al platillo: se cultiva en la región, se usa desde la época prehispánica o se heredó de generaciones anteriores.
- Se agrega un recuadro llamado «Ingredientes que nos identifican» con 3 a 5 datos breves.
Respuesta orientativa: cada receta incluye un apartado que explica el origen y la importancia cultural de sus ingredientes, destacando los de la región.
- Se entrevista a abuelas, abuelos o personas mayores de la comunidad sobre cómo era la receta antes.
- Se comparan versiones: ingredientes que se agregaron, utensilios que cambiaron (metate, olla de barro, licuadora) y formas de cocinar.
- Se redacta un párrafo de 5 a 8 líneas titulado «Así ha cambiado nuestra receta».
Respuesta orientativa: el recetario incluye un texto breve que narra la transformación de la receta a lo largo del tiempo, con testimonios de la comunidad.

