En pequeñas comunidades, y con apoyo del maestro o maestra, dialoguen sobre el papel de las niñas y los niños en las actividades deportivas y las situaciones escolares que no dan las mismas oportunidades.
- El deporte es un derecho de todas las personas: niñas y niños pueden jugar fútbol, básquetbol, atletismo o cualquier disciplina.
- Históricamente se asignaron deportes "para niños" (fútbol) y "para niñas" (gimnasia, vóleibol), lo que limita la libre elección.
- Cuando se reparten equipos, se eligen capitanes o se prestan materiales, debe hacerse sin excluir por género.
- La participación deportiva mejora la salud, la autoestima, el trabajo en equipo y la convivencia.
Respuesta orientativa: El papel de niñas y niños en el deporte debe ser el mismo: ambos pueden practicar cualquier disciplina, ser capitanes y recibir los mismos recursos y reconocimiento. Las diferencias surgen de costumbres y estereotipos, no de capacidades.
- Ejemplos de desigualdad: usar el patio en horarios distintos, dar más balones al equipo de niños, elegir solo a niños para representar a la escuela.
- También ocurre al revés: excluir a un niño de actividades de cuidado o de baile por considerarlas "de niñas".
- Estas situaciones afectan la autoestima y el sentido de pertenencia.
- Solución: acuerdos de aula que garanticen turnos, materiales y oportunidades equitativas.
Respuesta orientativa: Las vivencias escolares no dan las mismas oportunidades cuando se asignan tareas, espacios o materiales según el género. Reconocer estas situaciones permite corregirlas con acuerdos de convivencia que incluyan a todas y todos.








