En pequeñas comunidades, piensen en otras situaciones que hayan vivido y en las que sintieron miedo, alegría, tristeza, enojo, asco o sorpresa. Después respondan lo siguiente:
¿Cómo reaccionaron ante esas situaciones?
- Identifiquen la emoción sentida y el hecho que la provocó (por ejemplo: miedo al escuchar un ruido fuerte de noche).
- Describan la reacción física (temblar, llorar, gritar, reír, quedarse quieto).
- Describan la reacción social (buscar a un adulto, abrazar a alguien, alejarse).
- Comparen si la reacción ayudó o no a sentirse mejor.
Respuesta orientativa: Ante el miedo, muchos buscan a un adulto o se quedan quietos; ante la alegría, ríen y comparten con otros; ante el enojo, alzan la voz o se cruzan de brazos; ante la tristeza, lloran o se aíslan; ante el asco, se alejan y hacen gestos; ante la sorpresa, abren los ojos y preguntan qué pasó. Reconocer estas reacciones permite regularlas y pedir ayuda cuando se necesita.









