En asamblea, siendo solidarios, respondan en sus cuadernos las siguientes preguntas:
¿Qué piensan acerca de rechazar y tratar mal a alguien sólo por ser diferente?
- Rechazar o maltratar a alguien por su color de piel, condición física, género, etnia, creencias o tradiciones es una forma de negar su dignidad humana.
- La dignidad es el valor que toda persona tiene por el solo hecho de ser persona; no depende de sus características ni de sus diferencias.
- Tratar mal a alguien por ser diferente produce daño emocional, exclusión y desigualdad, y contradice el derecho a ser tratados por igual.
- Una convivencia justa implica reconocer las diferencias como parte de la riqueza humana y dar valor a las opiniones, ideas y decisiones de todas las personas.
Rechazar o maltratar a alguien por ser diferente es injusto porque niega su dignidad humana; todas las personas merecen respeto e igualdad sin importar sus características.
¿Qué pasa cuando alguien se rehúsa a convivir con personas que son diferentes?
- Se rompe la convivencia y se genera exclusión: la persona diferente queda aislada y sin oportunidad de participar.
- Se pierden aprendizajes y experiencias, porque no se escuchan otras opiniones, ideas ni costumbres.
- Puede aumentar la discriminación y el conflicto, ya que la negación a convivir refuerza prejuicios.
- Para evitarlo, se debe practicar la solidaridad, el diálogo y el respeto a la dignidad propia y ajena.
Cuando alguien se rehúsa a convivir con personas diferentes, se produce exclusión, se pierden aprendizajes y se afecta la convivencia; en cambio, el respeto y la solidaridad permiten convivir en igualdad.

