De manera individual, siendo solidario, investiga con apoyo de un familiar los pasos para resolver un conflicto de forma pacífica. Regístralos en una ficha de trabajo para compartirlos con tu comunidad.
- Identificar el conflicto: reconocer con calma qué pasó, quiénes participan y qué se siente.
- Escuchar sin interrumpir: cada persona expone su punto de vista y sus emociones.
- Expresar el malestar con respeto: usar frases como “me siento mal cuando…”, sin gritos ni insultos.
- Buscar soluciones juntas: proponer varias opciones y elegir la que beneficie a todos.
- Acordar y cumplir: anotar el acuerdo, revisarlo y pedir ayuda a un adulto si es necesario.
Respuesta orientativa: Una ficha de trabajo puede organizarse en cinco columnas: paso, qué se hace, quién participa, cómo se siente cada parte y qué acuerdo se logró. Compartirla con la comunidad ayuda a que otras familias usen el diálogo en lugar de la violencia.










