Organizados en comunidades, comenten y registren ejemplos de experiencias cotidianas con el uso creativo de la lengua.
Pregones de los vendedores ambulantes de su comunidad.
- Se observa el habla de vendedores de frutas, tamales o elotes en la calle.
- Se identifica el recurso expresivo: rima, repetición, aliteración o exageración (hipérbole) para atraer al cliente.
- Ejemplo de registro: “¡Elote, elote, calientito como el sol!” (rima y comparación).
Ejemplo: pregones con rima y aliteración que buscan atraer al cliente.
Letreros y frases de los comercios cercanos.
- Se releen carteles, nombres de tiendas y eslóganes del barrio.
- Se destaca el uso de juegos de palabras, dobles sentidos o latinismos adaptados.
- Ejemplo: una papelería llamada “Papelón” (juego de palabras con “papel” y “empapelón”).
Letreros con juegos de palabras o slogans ingeniosos que embellecen el mensaje.
Diversas formas que conocen para afirmar, negar o nombrar objetos.
- Se recopilan sinónimos, diminutivos, aumentativos o expresiones coloquiales.
- Ejemplo de afirmación: “¡Órale!”, “¡clase de!”, “¡ahí te encargo!”.
- Ejemplo de nombrar: “la chamba” (trabajo), “la neta” (verdad), “el chipu” (apodo regional).
Variantes coloquiales y regionales que expresan afirmación, negación o nombran cosas de forma creativa.
Juegos de palabras usados con la familia.
- Se registran apodos, dichos o bromas repetidas en casa.
- Ejemplo: apodar “el bicho” al gato familiar o decir “¡ya me chamuscó!” al quemarse.
- Se anota el contexto y el efecto lúdico del recurso.
Apodos y bromas familiares que emplean juegos de palabras o dobles sentidos.



