La marcha del 27 de agosto fue definitoria. En el discurso,se exigió el diálogo público y se propuso hacerlo en el Palacio de Bellas Artes. Este acto generó la más grande movilización de miles de estudiantes y grupos populares, y la gran fuerza que mostró produciría una respuesta represiva radical del Gobierno.
Esta manifestación fue clave porque participaron algunos sectores de la población que simpatizaban con las demandas; ante ella, el Gobierno reaccionó con una escalada de violenta represión, pues, desde ese momento y hasta el aniquilamiento del movimiento, la represión se tornaría feroz.
Las peticiones y objetivos del movimiento estudiantil
En el informe del 1 de septiembre de 1968, el presidente dijo que el movimiento estaba formado por tres grupos,"quienes deseaban presionar al Gobierno para que se atendieran determinadas peticiones, la de quienes intentaron aprovecharlo con fines ideológicos y politicos y la de quienes se propusieron sembrar el desorden, la confusión y el encono", y agregó: "En unas semanas o en unos meses, los acontecimientos tomarán, con la perspectiva del tiempo,su verdadera dimensión y no pasarán como episodios heroicos, sino como absurda lucha de obscuros origenes e incalifcables propósitos".
Según esa lógica, los estudiantes sólo eran una masa ingenua que se dejaba llevar por hábiles agitadores o provocadores.
El Gobierno no comprendió que a los estudiantes no les interesaba que se suspendieran los Juegos Olímpicos, sino que se respetara el derecho a la libertad de expresión;que pedian que no se reprimiera la lucha social y que fueran liberados todos los presos politicos que había en las cárceles, como maestros, ferrocarrileros y médicos.
El movimiento estudiantil fue una rebelión pacifica contra el autoritarismo y por las libertades democráticas. Sus objetivos eran la libertad, la democracia y la justicia. Las demandas sociales del movimiento estudiantil señalaban el carácter antidemocrático del Gobierno federal.
186
灾

